Que treinta años no es nada...
Los individuos del género homo sapiens nos pasamos la mayor
parte del día ocupados en cosas muy por
debajo de lo que nuestra inteligencia
nos permite. Esta sub-utilización de nuestras capacidades intelectuales es probablemente la explicación última de las más notorias iniciativas del Sr.
Ministro de Justicia y del Sr.
Ministro del Interior del decimo gobierno de la España democrática.
Indudablemente el cerebro humano en un órgano avaricioso,
que se pasa toda la existencia tratando de ahorrar energía cognitiva y realizando
sus tareas con el mínimo esfuerzo. Esta pereza estructural podría ser la explicación
última, por la que los españoles de derecha
llevan más de 30 años prisioneros del PP y los españoles de izquierda prisioneros del PSOE. La consecuencia de esto,
es que, si un votante está descontento con los suyos, no le queda más remedio,
que aguantarse, o dejar que ganen los otros.
Por otra parte, la vida cotidiana de los adultos se
sustancia día a día en sucesivas representaciones teatrales dedicadas a dar apariencias e impresiones de
verosimilitud a los diferentes roles que
nos toca representar en la vida social. Una vez aprendidos los roles y las máscaras
expresivas a usar durante la infancia y la adolescencia, la edad adulta se
caracteriza por la capacidad de representar actuaciones convincentes ante la
sociedad. La vida como actores es muy barata en términos cognitivos y coadyuva a la cotidiana sub-utilización de nuestras
capacidades intelectuales. Un ejemplo muy popular de eficiente ahorrador cognitivo y actor convincente lo tuvimos en Felipe González.
El lenguaje es el medio general de influencia reciproca entre los humanos.
Pero igual que el cerebro es avaro y su herramienta de ahorro esencial es la metáfora.
La esencia de la metáfora es entender una cosa en términos de otra. El ahorro
es conceptual, y se produce porque entendemos las palabras más intelectuales ,
como por ejemplo la inflación en términos de conceptos más simples y humanoides. Y, así ,decimos ;"la inflación se está comiendo nuestras
ganancias". El ahorro cognitivo es sin duda ventajoso, pero tiene un
coste: la gran mayoría de la población solo entiende los conceptos abstractos
como la inflación más que de una forma
muy precaria y parcial.
La metáfora universal
en todos los idiomas son los nombres propios. Al ser los humanos entidades limitadas por una
superficie, el nombre de cada uno es lo que usa el resto del mundo para
describir aquella parte de nosotros que conocen o quieren destacar. Frecuentemente algunos nombres propios ,
suponen un espectacular ahorro conceptual a la humanidad al estar cargados de categorizaciones
muy claras (aunque parciales y sesgadas). Por ejemplo, Adolfo Hitler (el mal), Michelle
Obama y Otelo el Moro (los
celos),Alonso Quijano (la locura), o
Elpidio Jose Silva (la honradez
judicial).
La vida social discurre a través de actuaciones teatrales estandarizadas en las que, todos los días, ocultamos aspectos de nosotros mismos y alardeamos de otros con el fin de manipular
la impresión que producimos a los demás.
El lenguaje está construido sobre
conceptos metafóricos, que nos hacen entender las categorías abstractas en términos
mas simples, pero , a costa de
sobreponderar unos aspectos y ocultar otros. Lamentablemente los actores y las metáforas
tienen muchísima mas fuerza que las ideas abstractas. Por eso nos gustan las
historias cargadas de nombres propios, los titulares periodísticos, los
culebrones , los cuentos y los mitos que nos protegen de la complejidad del
mundo, y nos permiten tener a nuestros
cerebros sub-ocupados en cosas muy por debajo
de lo que nuestra inteligencia nos permite.
La vida es muy inusual, vivir es la cosa más rara del mundo,
una ocurrencia del azar de proporciones
monumentales . La evolución humana es una serie de casualidades y chiripas.
Pero al decimo gobierno de la España democrática
le gustan los mitos y los cuentos y le desazonan los asuntos abstractos y no
entiende que sea el azar el que determina cual es el ADN ganador. El SR. Ministro de Justicia tiene una predilección intelectual notable por
las historietas compactas más que por las verdades desnudas, y un evidente
desagrado por el pensamiento abstracto y el mundo de las ideas. El Sr. Ministro del Interior es un mal
actor, agobiado por la complejidad y la aleatoriedad del mundo y por el caos de
la experiencia humana.
La historia de las sociedades humanas no discurre a través
de pequeñas modificaciones incrementales sino que va de fisura en fisura , avanzando a saltos , de hecatombe en hecatombe. Aunque la mayoría
de nosotros nos pasamos la mayor parte del día ocupados en cosas muy por debajo de lo que nuestra inteligencia nos permite ,
en los últimos 30 años un buen puñado de científicos, al otro lado del atlántico, están acumulando suficiente capital de
conocimiento abstracto como para provocar un salto de dimensiones colosales en la civilización, capaz de mandar al paro a un
ejército de fabricantes de trajes vacios por todo el orbe planetario. Y es que
el futuro ya esta aquí, aunque con dificultades de acceso, tecleando...
Khaneman, ó Taleb, ó Musk, ó Le Doux, ó Damasio, ó Lakoff, ó Bergen, etc. ¡¡God Bless The United States of
America¡¡
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