martes, 29 de julio de 2014

Carta abierta a Israel

Los seres humanos damos por supuesto que la historia se genera siguiendo una cierta lógica, y tenemos el defecto de creer que  el mundo es más predecible  de lo que en realidad es. Tal vez haya que reescribir la biografía política de  Menagem Beguin y de Ariel Sharon y sopesar si fueron,  grandes estrategas, ó seres humanos influenciables por las presiones del momento.  En todo caso, tenemos que agradecerles  sus espectaculares equivocaciones devolviendo el Sinaí a Egipto y Gaza  a los islamistas, que nos permiten  experimentar en directo  la falacia de que la historia se genera siguiendo una cierta lógica (¿paz por territorios?) y  la falacia de que el mundo que rodea a Israel es predecible y esta abocado a una cierta evolución incremental.
¿En que se parecen Hamas y el Futbol Club Barcelona? La respuesta está en Qatar una siniestra autocracia  que financia los más diversos proyectos mundiales gracias a que el precio del petróleo  lleva ya muchos años por encima de 100 $ el barril.  El emirato  tiene proyectos financieros  tan dislocadamente inconsistentes como construir la mayor mezquita de Europa en Barcelona y/o  financiar generosamente a una organización terrorista como Hamas. La  única forma que tienen las organizaciones islámicas  radicales como Hamas (Gaza), Hezbolá (Líbano), Al-Nusra (Siria) o ISIS (Iraq)  de evitar que los flujos financieros  de las  las monarquías árabes se inviertan en yates, inmuebles y otros bienes de lujo  en Europa y Estados Unidos es reavivar los conflictos  que están a su alcance y que son su modo de vida, como organizaciones.
Hamas, no es una organización especialmente inteligente ni eficaz. Se ha limitado a explotar las dos grandes bazas que tiene a su alcance. El desprecio por la vida humana  y  su capacidad  de obtener generosas limosnas de las autocracias petroleras, a cambio de mantener abierto el conflicto con Israel, que tanta legitimidad (comprada) ha dado  hasta el momento a los que estaban en el poder en los países musulmanes. La utilización ventajista de su inferioridad moral por los islamistas, como  un arma en la guerra contra occidente  es recurrente y fue usada antes que en Gaza, en los atentados contra las Torres Gemelas en 2001 o en la carnicería de  Atocha en Madrid en 2004 o en  el atentado de Londres en 2005.
Desde Ben Gurion a Benjamín Netayahu, todos los lideres de israelíes han querido pensar voluntaristamente en Israel como la patria del pueblo judío como en un estado normal en el concierto mundial de las naciones. ¿Nos ayudaría a entender mejor la realidad de Oriente  Medio si empezamos a abandonar esta idea voluntarista? A menudo las metáforas, como los estereotipos, nos ayudan a comprender parcialmente realidades complejas. Una metáfora muy útil para  entender la realidad  será comparar a Israel con los avatares del  Primer Estado Gay de la Tierra.  Así podremos los sionistas intentar comprender la virulencia de  las manifestaciones por Palestinas de todo el mundo,  o el doble estándar de moralidad y el cinismo que políticos de países democráticos tienen con Israel.
Ser el Primer Estado Gay de la Tierra implica varios desafíos  importantes a los que no se enfrentaría  un estado No Gay. Por ejemplo,  debería de tener un territorio defendible militarmente y suficiente económicamente. También es vital que sea más fuerte que sus vecinos, mucho más fuerte. Y esta fortaleza debe de venir de un diferencial de capacidad tecnológica de armas convencionales y sobre todo, no convencionales. Es importante también que los ciudadanos del Estado Gay sepan que, de momento, están solos. Que si pierden una guerra con sus vecinos, lo máximo que cabe esperar de algunas democracias occidentales es el envío  de unos pocos barcos humanitarios que recojan a los sobrevivientes.
Se sabía con mucha antelación le llegada del Mavi Marmara, igual que se sabía que Hamas (como antes hiciera Hezbolá) iba a emplear escudos humanos o estaba fabricando miles de misiles (como está haciendo Hezbolá), o estaba construyendo túneles.  Todos los sabemos, todos los sabíamos, y quien más lo sabia eran los especialistas del conflicto los políticos y el ejército de Israel. La respuesta  de los políticos y los militares de Israel a los sencillos desafíos de Hamas es propia de  instituciones  prisioneras de un MARCO ESTRECHO, provocado por la hiperespecialización , que busca soluciones DESDE DENTRO, con los datos conocidos y desde la reactividad más que desde la proactividad.
En el mundo financiero se utiliza profusamente el término “coste de oportunidad”. Lo que nos perdemos , o dejamos de ganar, por hacer una inversión y no otra. Segun este sencillo concepto financiero, las enormes sumas de dinero invertidas en  el Iron Dome es una inversión  cuestionable. El sistema, permite , reactivamente, que los intentos de asesinar a ciudadanos de Israel, en un 90% fracasen.  Cualquier Hedge Fund del mundo (y cualquier Fondo de Pensiones ¿por qué no?) pagaría mucho mas por un  sistema que me permitiera  matar a mis enemigos en un 90% de las ocasiones de forma proactiva.  Este es un ejemplo de MARCO ANCHO de VISION DESDE FUERA. La autocomplacencia de Israel con Iron Dome es un ejemplo de cómo nos creemos nuestras propias falacias, guiados por especialistas que sufren una visión de túnel de la realidad.
Israel no es un estado como otro cualquiera en el concierto de las naciones. Israel es un estado que tiene que pagar un sobreprecio por existir, medido en costes para sus ciudadanos y para todos los judíos del mundo. En las sociedades humanas, el pagar un sobreprecio por el derecho a ser,  no ha sido infrecuente. Piensen en Cervantes o en Shakespeare  que gracias a un esfuerzo extraordinario se elevaron sobre sus contemporáneos y pudieron vivir y triunfar en sociedades  que penalizaban severamente lo más profundo de su identidad. Ninguno de los dos genios hubiera, no obstante, sobrevivido  una semana  en un país gobernado por Khaled Mashal o de Abu Bark Bajdadi.
Si  Theodor Herzl o Levi Eshkol pudieran ver la dimensión de las empresas israelíes que cotizan en el mercado Nasdaq de Nueva York no darían crédito a sus sentidos. En el  éxito de Israel en el desarrollo de empresas de alta tecnología han confluido diversos factores,  pero uno de ellos ha sido un MARCO ANCHO interdisciplinar y flexible. Exactamente lo contrario que se observa en la conducción y en el análisis de los conflictos bélicos con Hamas. ¿Cómo se destruye una lanzadera de misiles que hay oculta debajo de un edificio lleno de rehenes sin matar a ninguno?, es un algoritmo que no se puede resistir al genio judío. Hay que buscar una visión desde fuera porque la visión desde dentro de la I.D.F. no da más de sí.

Ningún bróker de Wall Street firmaría la paz con los árabes con el precio del petróleo  por encima de 100$, sería un dislate. Cuando  los combustibles alternativos (nitrógeno?) hagan estallar la burbuja del petróleo  infinidad de organizaciones terroristas islámicas se encontraran sin financiación, y con el barril de petróleo por debajo de los 10 $ el Producto interior Bruto de Arabia Saudita será como el de Paraguay. Entonces hablaremos de paz, no debemos preocuparnos por el tiempo. En vez de eso hagan obligatoria la lectura durante el servicio militar del libro de Daniel Khaneman, Pensar Ràpido Pensar Despacio  para comenzar a construir un MARCO ANCHO  de pensamiento sobre el conflicto y sobre Israel. Y no les importe ser “diferentes” “únicos”, aquí en la Tierra, piensen que un Estado Gay lo tendría más complicado con sus vecinos que el Estado de Israel.


jueves, 24 de abril de 2014

AJUSTES SECUNDARIOS

AJUSTES SECUNDARIOS
Los sociólogos denominan  ajustes secundarios,  a la práctica individual consistente,  en la utilización por parte de un miembro de una organización de  medios de esta para alcanzar fines  propios, no autorizados por la organización.  El individuo  persigue aumentar el disfrute de las cosas buenas de la vida adaptando los intereses comunes a los suyos particulares  , y al mismo tiempo refuerza la estabilidad institucional de la organización al reafirmar su fidelidad personal a la misma. Virtuosos de los ajustes secundarios en sus respectivas organizaciones han sido, Miguel Blesa (finanzas) Hosni Mubarak (política) o Maciel Macías (religión).
En las sociedades  esclavistas o feudales, los ajustes secundarios  eran muy amplios y generalizados entre la masa trabajadora , careciendo las organizaciones pre- capitalistas  de instrumentos adecuados  para su limitación y control.  Los esclavos y los siervos de la gleba  rapiñaban gran parte de lo que producían, y los imperios esclavistas y los nobles feudales sucumbieron a la infidelidad de sus sometidos y al fraude generalizado en sus respectivos modos de producción.
Una de las preocupaciones existenciales que tenemos todos los individuos  es  cumplir con lo que los demás esperan de nosotros. La vida en sociedad tiene tantas ventajas, que, para muchas personas,  la existencia fluye ,desde la adolescencia hasta  la muerte, como meros sujetos de las expectativas que los demás tienen sobre ellos.  Gran parte de los individuos de las organizaciones de Miguel Blesa, Hosni Mubarak y Maciel Macias  formaban parte de este grupo de seres humanos  que se pasan su existencia abrumados por la mirada de los otros, y que con su indolencia existencial facilitan los ajustes  secundarios que se suceden en toda clase de emprendimientos humanos.
Es frecuente que,  individuos fieles y convencionales lleven a sus organizaciones a la cumbre de su poder, con la inestimable ayuda de la suerte. Nunca fue tan abultada la cuenta de resultados de Caja Madrid como  con Blesa, ni nunca estuvo mejor gobernado  Egipto que con Mubarak , ni jamás estuvieron tan arrinconados el Opus Dei o los Jesuitas que frente al embate de Maciel Macías.
Por otra parte, las presiones evolutivas han configurado nuestro cerebro para que prime la coherencia sobre  otras reglas de funcionamiento, lo que ha propiciado, como explica Daniel Kahneman ,que cuando cambiamos de opinión, perdamos gran parte de la capacidad de recordar como pensábamos antes. Así que, inevitablemente,  Blesa será recordado como el causante de la nacionalización de Bankia, Mubarak como un sanguinario dictador y Maciel como un amante del sexo con menores. Al archivar solo la ultima versión de cualquier historia nuestros cerebros suprimen la ambigüedad,  eliminando la información antigua que amenaza a la coherencia de la historia.
El entender el mundo en base a historias coherentes, más que en base a historias verdaderas, ha tenido evidentes ventajas evolutivas para  la especie humana, y en particular para algunos profesionales como los periodistas, los economistas y los contables.
 También  el odio es una virtud adaptativa de la especie y también sirve al propósito básico de la coherencia. Para el odiador, el mundo se hace más comprensible y predecible , ya que el odio le permite ligar  causas  con efectos, y reducir la ansiedad que nos provoca la complejidad de la vida. Si entendemos el cerebro como un ecosistema, en que coaliciones  de neuronas compiten por hacerse con el comportamiento , el odio a los otros  nos ayudaría a superar el galimatías interior que somos y  que nos impide actuar y tomar decisiones.
En términos evolutivos, el odio más productivo  para la sociedad , es el odio  de los fuertes contra  los mas débiles. Ello les da la oportunidad, a los que no sucumben al odio ajeno, de  superar  una limitación  tan humana como es la avaricia cognitiva. Ya sea mediante  coaliciones de neuronas (David Eagleman),  que les permiten un mayor grado de focalización en sus metas que al resto de los humanos, ya sea mediante la combinación tradicional de la sociología de logro aplazado y comportamientos compensadores, el caso es que ser odiado puede ser el pre-requisito para ser  un artista, o un científico o  un miembro destacado de la sociedad. De una o de otra forma hay que reconocer y agradecer a los antiguos habitantes de Castrillo Matajudios (provincia de Burgos, España)  su contribución a los 175 premios Nobel (entre otros muchísimos logros ) obtenidos hasta el momento por el pueblo de Israel.
Una de las preocupaciones más grandes que tenemos todos los seres humanos es  cumplir con lo que los demás esperan de nosotros. Lamentablemente para los humanos este deseo de ser como los demás,   por si solo, no nos hubiera llevado como especie mucho mas allá de ser unos australopitecos carroñeros. Ser odiado es una fatalidad como individuo , pero puede ser es una virtud de la especie , que, incapaz por si misma de ir mas allá de las funciones reproductivas , delega , por el brutal método de camina o revienta, en algunos de sus  individuos , la ampliación e intensificación de las cosas agradables de la vida.

Lo mejor de la civilización , la intensificación de las cosas agradables de la vida, se sustenta , paradójicamente, sobre la sobreproducción intelectual  y el sufrimiento de los menos, igual que nuestras vidas individuales reposan sobre cientos de miles de espermatozoides nasciturus  masacrados (nuestros hermanos)  y nuestro cerebro, la persona que nuestros amigos y familiares conocen, se ha construido, tal como es,  sobre el asesinato de cien mil millones de neuronas inocentes en las últimas fases del embarazo.

sábado, 1 de febrero de 2014

La droga más potente que haya inventado la humanidad

La droga más potente que haya inventado la humanidad
Contarnos historias y relatos de ficción es el medio general  de influencia recíproca de los seres humanos. En el siglo IX, Sherezade llego al extremo de doblegar con sus ficciones a un macabro asesino en serie, el sultán Shariar, redimiéndole de su vesania y salvándose ella misma.  En el siglo XX otro genio de la narrativa fue Benjamín Murmelstein, el presidente del Consejo Judío del campo de Theresienstadt  que fue capaz de inventar durante  años  historias para persuadir a Heydrich  de la necesidad de conservar  una colonia judía modelo en  el corazón de la  Alemania nazi.
Los cuentos y las historias tienen muchísima más fuerza que las ideas y los seres humanos creen cualquier cosa que se les cuente, siempre que el relator lo haga con el suficiente aplomo y desfachatez, como cuando  los padres cuentan los cuentos a los hijos. Sherezade, la musa de Las Mil y Una Noches, se salvó con sus relatos, siendo la desgraciada precursora de otras musas como  Eva Braun, Clara Petacci o Leni Riefenstahl. Por su parte, el virtuosismo narrativo de  Benjamín  Murmelstein  para con los jerarcas nazis, le salvo la vida, pero le condeno a seguir siendo un errante  judío de la diáspora, que nunca llegó a conocer el Estado de Israel.
Ser padres normalmente escapa  al razonamiento e incluso a la conciencia del individuo, y es, sin embargo, un éxito de la especie. Los padres de casi todo el mundo utilizan con profusión los cuentos podridos de  Sherezade o de los Hermanos Grimm para adiestrar, de una forma profesional, a sus vástagos, en la idea de que la vida es coherente y carece de ambigüedades. A diferencia de la historia  de Sor Roxana Rodríguez y su hijo Francisco, la inmensa mayoría de las biografías de los padres y madres  del mundo  carecen de interés, por eso existe un mercado globalizado de cuentos para niños que los adultos utilizan masivamente,  porque abarata enormemente el  desgaste narrativo de los progenitores.
Según vamos avanzando en el conocimiento del cerebro humano parece más claro que se trata de un equipo de rivales que compiten por apropiarse  del resultado final, que es nuestro comportamiento. David Eagleman llega a comparar al cerebro con las democracias occidentales pues están compuestos por múltiples expertos  que se solapan y defienden opciones distintas (para el comportamiento). La actividad por defecto del cerebro humano, cuando no tenemos otra ocupación,  es contarse historias. Nuestros storytellings , dirigidos a nosotros mismos, tienen como finalidad crear nuestra sensación de identidad personal  y dar una coherencia exagerada, a la sucesión de comportamientos manipulados  superficiales y arbitrarios que conforman nuestro quehacer diario.
Somos seres que limitan con el mundo por una membrana que nos contiene, la piel, la  misión principal de nuestro órgano de control, el cerebro, es la supervivencia.  Como la vida grupal tiene enormes ventajas, los cerebros de la especie  han evolucionado para sacar el máximo partido del grupo sin que el grupo lo  expulse por hacer  dumping. Nuestra vida es la de un funambulista haciendo equilibrios sobre una cuerda en el circo.  Nos gobierna un “equipo de rivales” llamado cerebro  que, para sobrevivir, depende de otros cerebros,  que también sobreviven en equilibrio inestable sobre una cuerda.  Las historias que nos contamos, mientras hacemos equilibrios, tienen como finalidad  dar coherencia a “nuestro equipo de rivales” y recubrir de  coherencia nuestra ambigua relación de “amor odio” con todos los que nos rodean en el circo.
Parece ser que  el departamento de propaganda se halla ubicado en  el hemisferio izquierdo del cerebro ,  y su forma de trabajar produciendo historias es frecuentemente un tanto fascistoide,  no  muy diferente  a la metodología empleada  por  Joseph Goebbels  y sus esbirros.  Esto no nos debería sorprender, al fin y al cabo los padres de Hansel y Gretel  merecían ser llevados ante la Corte Penal Internacional de la Haya, y la huerfanita  cursi de Cenicienta merecería haber tenido un padre amarillo de ojos rasgados y micropene  como Cecil Chao Sze-Tsung.
La respuesta del cerebro por defecto es la sinceridad, pero la sinceridad como norma hace inviable cualquier agrupamiento social como la familia, la monogamia,  la empresa o la misa dominical. Por eso  la evolución humana a diferencia de los animales desarrolló el lenguaje, para permitir la vida social en grupo.  Con las palabras, y su manifestación más excelsa las historias,  podemos mentir y de esta forma  sobrevivir  a nuestros iguales, obteniendo el máximo de los otros, dando el mínimo de nosotros. Así  entendemos a  Salman Rushdie cuando nos dice que las palabras constituyen la droga más potente jamás inventada por la humanidad.



Fernando Álvarez-Barón